Río Duero Soria se recompone con excelencia ante un peligroso Pamesa Teruel

El cuadro naranja superó con creces a los celestes en el primer set, pero después el equipo de Alberto Toribio lideró el encuentro con autoridad .

Victoria de Río Duero Soria por 3-1 ante Pamesa Teruel Voleibol en el regreso de la competición liguera tras el parón navideño. El choque se inició de forma eléctrica por parte de los turolenses, que maniataron con el saque a un cuadro soriano que se veía incapaz de arrancar, pero cuando finalmente se recompuso, lo hizo para superar con autoridad a su rival en un duelo en el que se medían dos rivales directos de la zona alta. De hecho, el encuentro estuvo a la altura, con muchas emociones, acciones espectaculares y mucha tensión en el juego. Tampoco faltaron los errores propios del parón invernal, aunque después de cuatro intensos parciales las maquinarias ya se mostraron a pleno rendimiento. El primer asalto tuvo un claro ganador, Pamesa Voleibol Teruel.

Los de Torcello plasmaron con exactitud el trabajo de pizarra esbozado por su técnico en la preparación del encuentro. El alumno más aplicado fue Vildosola, que rompió el set en los primeros compases con el saque, tres puntos directos y muchos problemas en la recepción propiciaron un marcador alarmante 1-7. El comienzo era un aviso de lo que quedaba por ver, y es que a los sorianos les iba a costar mucho entrar en juego, bien porque el marcador había sido un mazazo, o bien porque Teruel iba a seguir apretando con el saque, lo que dificultaba armar ataques claros y puntuar (4-11). Por si fuera poco, no aparecía la inspiración en ninguna de las líneas, y el equipo celeste parecía irreconocible en manos de su rival. Por su parte, el cuadro aragonés estaba desatado y no daba tregua a su presa, firmando el 15-25. Tras el 0-1 general, empezó otro partido. El técnico local, Alberto Toribio, lograba aprovechar el tiempo para cambiar algunos detalles de su equipo, empezando por el planteamiento psicológico.

Así, los sorianos abordaban el segundo parcial reseteando la cabeza y recuperando sus señas de identidad, empezando por poner mayor intensidad en las acciones, empezando a ganar disputas y mejorando en el saque (7-4). La recepción se recompuso, sostuvo al equipo y Lucas Lorente no tardó en volver a encontrar aliados en la anotación, empezando por Pelegrín Vargas, quien ya había mostrado en el saque una versión mejorada. De esta forma, Soria comenzaba a tener un margen de ventaja en el marcador que le permitía jugar con calma.

Los problemas parecían trasladarse al otro lado de la red, siendo ahora la recepción aragonesa la que sufría ante la mejoría en la línea de saque de los celestes (19-14). Los sorianos amenazaron con marcharse en el marcador en la recta final (20-16), pero algún error y el mayor acierto de Teruel, equilibraron el desenlace (21-20), hasta que Vargas volvía a ser la pesadilla naranja con un punto directo de saque (25-22). Si el segundo set había evidenciado la mejoría de Río Duero Soria en el encuentro, en el tercero el equipo siguió creciendo, ya que además de mantener los elementos de juego más acertados, se sumaron otros, como la mayor presencia en el juego de Moreno y el papel del bloqueo en momentos diferenciales (8-5). El juego se volvió más intenso y tenso, con protestas arbitrales de unos y otros, hasta que en el 15-10 un punto extraordinario acabó en el lado soriano por una red naranja, que acabó pesando en exceso a los de Torcello. De hecho, el entrenador iba a tratar de reconducir a los suyos con ajustes y cambios de efectivos, como la entrada de Coutinho en la recta final que puso intensidad en el juego, pero no era suficiente para equilibrar un duelo en el que Soria estaba siendo muy superior (25-19).

En el cuarto set no hubo sorpresa, la dinámica del juego acabó refrendándose con el cuadro local más cómodo y superior en la cancha, mientras que Teruel comenzaba a perder la confianza en sus opciones. En el equipo celeste Villalba se erigía como protagonista en la línea de saque, mientras todo el equipo parecía disfrutar del juego, con apariciones brillantes por el centro que habrían otra línea de fuga en el juego aragonés (13-9).

Pese a todo, el equipo de Torcello recuperó sus prestaciones y el parcial discurrió en un fluido intercambio de aciertos. Sin embargo, en la recta final Soria dio un paso al frente, elevó sus prestaciones sin encontrar respuesta en el otro lado de la red y el partido acabó dando los últimos coletazos con minutos plácidos para Río Duero Soria (25-18).

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